
La muerte viene sin saber en dónde está,
la muerte viene desde algún lugar,
la muerte se esconde detrás de algún sonar,
la muerte es bandida, no dice adónde va.
Ay, pues muerte amiga, como hacéis para ocultarte,
que ni en sueños he de descifrarte,
pues si al mas vil de los charlatanes engañaste,
pues ay que ver que ni siquiera con los naipes te encontraste.
Quince segundos y ya apartaste,
de mi vida, mi risa resonante.
Convertida en tristeza sollozante,
con vil astucia de mi te burlaste.
Ay pues muerte tanto, tanto llanto me causaste,
que sin medida, ni lugar me robaste.
Condenada, de mí te burlaste
y hasta ahora ni tarjeta me enviaste.
Pues así muerte, mi existencia finalizaste,
y al otro mundo me enviaste,
ojala de mi familia te olvidases,
pues ojala de ellos no te burlases,
y de frente lo enfrentases.

